¿Quién está obligado a hacer la Declaración de la Renta en 2025? Límites, casos y cómo saber si tienes que presentarla

Cada año surge la misma duda: ¿estoy obligado a presentar la declaración de la renta o puedo no hacerla?
Si trabajas por cuenta ajena, has tenido más de un pagador, eres autónomo, cobras una pensión o tienes algún ingreso extra por alquileres o inversiones, es normal que no tengas claro qué te corresponde.

La obligación de declarar no depende solo de cuánto ganas, sino también de dónde proceden tus ingresos y de tu situación personal. De hecho, muchas personas creen que no tienen que presentarla y sí están obligadas… y otras la hacen sin necesidad.

Desde Perlado Asesores te explicamos, de forma clara y con ejemplos reales, cuáles son los límites de ingresos, qué casos obligan siempre a declarar y cuándo puede interesarte presentarla aunque no sea obligatorio, siguiendo los criterios marcados por la Agencia Tributaria.

Así podrás saber en pocos minutos si te toca hacer la renta en 2025 o no, y evitar sustos, sanciones o perder una posible devolución.

Cómo saber en 1 minuto si estás obligado a presentar la Declaración de la Renta

Si no quieres leer toda la normativa, hay una forma rápida de orientarte.

En la mayoría de casos, la obligación de hacer la declaración de la renta depende de tres factores: cuánto has ingresado en total durante el año, cuántos pagadores has tenido y si has generado ingresos extra como alquileres, inversiones o actividades por tu cuenta.

Según los criterios establecidos por la Agencia Tributaria, estas son las situaciones más habituales:

Situación

¿Obligado a declarar?

Límite orientativo

Un solo pagador (nómina o pensión)

Solo si superas el mínimo legal

22.000 € anuales

Dos o más pagadores

Sí, si el segundo pagador supera 1.500 €

15.000 € anuales aprox.

Autónomo o actividad económica

Siempre

Ingreso Mínimo Vital

Siempre

Alquileres, acciones, fondos, ventas de vivienda o criptomonedas

Normalmente sí

Depende de la ganancia

Solo rendimientos muy bajos sin otros ingresos

No

Por debajo de mínimos

Como regla general:
Si has tenido varios pagadores, eres autónomo o has obtenido ingresos extra, lo más probable es que tengas que presentar la renta.

Aun así, cada caso puede cambiar por pequeños detalles (retenciones, ayudas, deducciones o situación familiar), por lo que conviene revisarlo con calma antes de decidir no presentarla.

Límites oficiales de ingresos que obligan a presentar la Declaración de la Renta en 2025 según la Agencia Tributaria

Más allá de los casos generales, la obligación de presentar la declaración se determina por tipos de ingresos y cantidades concretas.
Aquí es donde suelen surgir más dudas, porque no todos los rendimientos tributan igual ni tienen los mismos límites.

Estos son los supuestos principales que debes revisar.

Rendimientos del trabajo con un solo pagador

Si durante el año solo has tenido un pagador (por ejemplo, una empresa o una única pensión), estarás obligado a presentar la declaración cuando superes los 22.000 euros brutos anuales.

Es el caso más sencillo y el más habitual.
Si no llegas a esa cifra y no tienes otros ingresos relevantes, normalmente no estarías obligado, aunque podría interesarte presentarla si te han retenido de más.

Rendimientos del trabajo con dos o más pagadores

Aquí es donde muchas personas se confunden.

Cuando has tenido dos o más pagadores (cambio de empleo, pluriempleo, paro + trabajo, pensión + nómina, etc.), el límite baja.

Estarás obligado a declarar si:

  • superas aproximadamente 15.000 euros anuales, y
  • el segundo pagador (o siguientes) te ha pagado más de 1.500 euros en total.

Esto ocurre porque las retenciones suelen calcularse por separado y, al final, es más fácil que salga a pagar.

Por eso, aunque tus ingresos totales no sean muy altos, con varios pagadores casi siempre conviene revisar el borrador.

Prestaciones por desempleo, ERTE o pensiones

Las prestaciones del SEPE, ERTE o pensiones también cuentan como pagadores.

Esto significa que, si has cobrado paro o una prestación además de tu salario habitual, a efectos fiscales ya tienes dos pagadores, aunque todo provenga del Estado.

Es uno de los motivos más frecuentes por los que personas que antes no declaraban pasan a estar obligadas.

Rendimientos del capital mobiliario (intereses y dividendos)

Si has obtenido ingresos por:

  • intereses bancarios
  • dividendos
  • fondos de inversión
  • productos financieros

también debes tenerlos en cuenta.

Cuando estos rendimientos, junto con ganancias patrimoniales, superan ciertos límites (normalmente 1.600 euros anuales), puede generarse obligación de declarar.

Aunque las cantidades sean pequeñas, es importante revisarlas porque Hacienda ya tiene esa información y aparece automáticamente en los datos fiscales.

Ganancias patrimoniales y ventas de bienes

La venta de una vivienda, acciones, fondos, criptomonedas o cualquier otro bien puede generar una ganancia patrimonial, incluso aunque solo hayas hecho una operación puntual.

En estos casos, lo habitual es que sí tengas que presentar la declaración, independientemente de tu sueldo.

Aquí no importa tanto el ingreso total anual, sino que exista una ganancia que deba regularizarse fiscalmente.

Como ves, no todo depende de “cuánto has cobrado”, sino de cómo se reparten tus ingresos.

Dos personas con el mismo salario pueden tener obligaciones distintas solo por haber tenido más pagadores o una pequeña inversión.

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Casos en los que SIEMPRE estás obligado a declarar la renta (aunque ganes poco)

Más allá de los límites de ingresos, existen supuestos en los que la ley exige presentar la declaración de la renta sí o sí.
Da igual que hayas facturado poco o que tus ingresos hayan sido mínimos durante el año: el simple hecho de estar en alguna de estas situaciones ya genera obligación.

Autónomos y actividades económicas

Si eres autónomo, profesional por cuenta propia o has emitido facturas por cualquier actividad económica, estás obligado a presentar la declaración.

No hay un mínimo de ingresos que te libre. Aunque solo hayas facturado unos cientos de euros o hayas tenido pérdidas, debes declarar igualmente tus rendimientos.
Esto se debe a que Hacienda necesita regularizar la actividad: ingresos, gastos, retenciones y pagos fraccionados.

Es uno de los errores más habituales cuando alguien empieza como freelance: pensar que, por ganar poco, no tiene que hacer la renta.

Personas que hayan cobrado el Ingreso Mínimo Vital

Los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital deben presentar la declaración de la renta todos los años, incluso aunque no tengan otros ingresos.

La obligación afecta a todos los miembros de la unidad de convivencia, no solo al titular de la ayuda.
Es un requisito administrativo para mantener la prestación y comprobar la situación económica familiar.

No presentarla puede suponer problemas o incluso la suspensión de la ayuda.

Venta de vivienda, acciones, fondos o criptomonedas

Si has vendido algún bien que haya generado una ganancia patrimonial —una vivienda, acciones, participaciones en fondos o criptomonedas— lo normal es que tengas que declarar.

Aunque no trabajes o tus ingresos del trabajo sean bajos, esa operación debe regularizarse fiscalmente.
Hacienda cruza automáticamente estos datos, por lo que es muy difícil que pasen desapercibidos.

Aquí no hablamos de cuánto ganas al año, sino de que existe una ganancia que tributa.

Subvenciones públicas, ayudas o premios

Determinadas ayudas y subvenciones también obligan a declarar, por ejemplo:

  • ayudas al alquiler
  • subvenciones para rehabilitación de vivienda
  • ayudas al emprendimiento
  • premios o incentivos económicos

Muchas personas no saben que estos importes cuentan como ingresos y pueden cambiar por completo su obligación fiscal.

Conviene revisarlos siempre, aunque parezcan cantidades pequeñas.

Aplicación de deducciones o beneficios fiscales específicos

Si quieres aplicar ciertas deducciones, reducciones o compensaciones (por inversión, vivienda, familia numerosa, discapacidad, etc.), en la práctica necesitas presentar la declaración.

Aunque técnicamente no siempre sea “obligatorio”, si quieres beneficiarte de esas ventajas fiscales, tendrás que hacerla para poder aplicarlas.

En otras palabras: a veces no estás obligado por ingresos, pero sí te interesa declarar para no perder dinero.

En resumen, si eres autónomo, has recibido ayudas públicas relevantes o has vendido algún activo, lo prudente es dar por hecho que tendrás que presentar la renta y revisar tu caso con detalle.

Echa un vistazo a nuestro post sobre Gastos deducibles en la Declaración de la Renta.

Ejemplos prácticos para saber si tienes que hacer la renta (casos habituales)

Después de ver límites y normas generales, la forma más sencilla de saber si estás obligado a presentar la declaración es compararte con situaciones reales.

Estos son algunos de los casos más frecuentes que vemos cada campaña.

Trabajador con 18.000 € y un solo pagador

María ha trabajado todo el año en la misma empresa y ha cobrado 18.000 € brutos. No tiene alquileres, inversiones ni otros ingresos.

En este caso, no estaría obligada a presentar la declaración, porque no supera el límite de 22.000 € con un solo pagador.
Aun así, podría interesarle revisarla si le han practicado muchas retenciones y le sale a devolver.

Trabajador con dos pagadores durante el año

Carlos cambió de empleo. Cobró 12.000 € en la primera empresa y 6.000 € en la segunda. En total, 18.000 €.

Aunque no llega a 22.000 €, sí estaría obligado a declarar, porque tiene dos pagadores y el segundo supera los 1.500 €.
Este es uno de los supuestos más habituales por los que la gente se lleva sorpresas.

Autónomo con pocos ingresos

Laura se dio de alta como autónoma y solo facturó 3.000 € en todo el año.

Aunque la cantidad es baja, debe presentar la declaración igualmente, ya que cualquier actividad económica obliga a declarar ingresos y gastos.
Aquí no existe mínimo exento.

Pensionista con una única pensión

Antonio cobra una pensión de 16.500 € al año y no tiene más ingresos.

En principio, no estaría obligado a hacer la renta, al tratarse de un solo pagador y no superar el límite general.
Como en otros casos, solo le compensaría presentarla si puede aplicar deducciones o le corresponde devolución.

Persona con alquiler o venta de vivienda

Sara gana 14.000 € de salario, pero además alquila un piso y obtiene 4.800 € al año.

Aunque su sueldo es bajo, los ingresos del alquiler deben declararse, por lo que probablemente tenga obligación de presentar la renta.
Lo mismo ocurriría si hubiera vendido una vivienda o unas acciones con ganancia.

Estos ejemplos muestran algo importante: dos personas con ingresos parecidos pueden tener obligaciones fiscales muy distintas según su situación personal.

Por eso, antes de asumir que “no te toca”, conviene revisar el conjunto de ingresos y no solo la nómina.

Errores frecuentes al pensar que no tienes que hacer la Declaración de la Renta

Cada campaña vemos situaciones parecidas: personas que creen que no están obligadas… y después descubren que sí.

Estos son algunos de los errores más habituales que conviene evitar.

“Como no llego a 22.000 €, no tengo que declarar”

Ese límite solo aplica cuando tienes un único pagador.
Si has cambiado de trabajo, cobrado paro o tenido dos empresas, la cifra baja y podrías estar obligado aunque ganes bastante menos.

“Solo he vendido unas acciones o criptomonedas, es poca cosa”

Cualquier venta que genere ganancia patrimonial debe declararse, aunque sean importes pequeños.
Además, estas operaciones quedan registradas automáticamente, por lo que Hacienda ya dispone de la información.

“Soy autónomo pero he facturado muy poco”

Los autónomos presentan la renta siempre, independientemente de los ingresos. No existe mínimo exento por facturación baja.

“El alquiler de una habitación no cuenta”

Sí cuenta. Cualquier ingreso por alquiler, incluso parcial o temporal, debe incluirse en la declaración.

“Si no me llega carta de Hacienda, no pasa nada”

La obligación de declarar no depende de recibir avisos. Es responsabilidad del contribuyente comprobar si debe presentarla.

Muchos problemas surgen simplemente por desconocimiento. Revisar tu situación con tiempo puede evitar recargos, sanciones o pagar más de lo necesario.

¿Me conviene presentar la renta aunque no esté obligado? En muchos casos, sí

No estar obligado a hacer la declaración no significa que no te interese presentarla.

Cada año vemos contribuyentes que podrían haberse ahorrado dinero simplemente revisando el borrador. A veces, aunque la ley no te obligue, hacer la renta puede suponer una devolución o la aplicación de deducciones que de otra forma perderías.

Estas son algunas situaciones habituales.

Retenciones altas en nómina

Si tu empresa te ha aplicado retenciones elevadas durante el año, es posible que hayas pagado más impuestos de los necesarios.

Al presentar la declaración, Hacienda regulariza el cálculo y puede devolverte parte de ese dinero.
Es bastante frecuente en contratos temporales, cambios de salario o cuando no se han ajustado bien los datos personales.

Deducciones familiares o por hijos

Familias con hijos, discapacidad, familia numerosa o personas dependientes a cargo pueden aplicar deducciones que reducen el resultado final o generan devolución.

Si no presentas la renta, simplemente no podrás beneficiarte de ellas.

Alquiler de vivienda habitual

En algunas comunidades autónomas existen deducciones por alquiler, especialmente para jóvenes o determinados niveles de renta.

Son importes que solo se aplican si presentas la declaración.

Maternidad, guardería o conciliación

Determinadas ayudas y deducciones relacionadas con maternidad o gastos de guardería también se gestionan a través de la renta.

Muchas familias recuperan varios cientos de euros cada año solo por este motivo.

En definitiva, aunque no superes los límites obligatorios, revisar tu borrador puede marcar la diferencia entre pagar cero… o recuperar dinero.

Documentación básica para comprobar si estás obligado a declarar y preparar la renta

Si después de todo lo anterior sigues con dudas, hay una forma muy sencilla de salir de ellas: reunir tus datos fiscales y revisar tus ingresos reales.

En unos minutos puedes tener bastante claro si estás obligado a presentar la declaración o no.

Estos son los documentos que conviene tener a mano antes de empezar.

Certificado de empresa, nóminas o datos fiscales

Si trabajas por cuenta ajena o cobras una pensión, revisa el certificado de retenciones o los datos fiscales.

Ahí verás:

  • cuánto has cobrado en total
  • cuántos pagadores has tenido
  • cuánto te han retenido

Con esa información ya puedes comprobar si superas los límites principales.

Prestaciones o ayudas recibidas

Si has cobrado paro, ERTE, subsidios o cualquier prestación pública, inclúyelos en el cálculo.

Aunque no siempre se tengan en cuenta mentalmente como “ingresos”, fiscalmente sí cuentan y pueden hacer que pases de un pagador a dos.

Es uno de los detalles que más cambia la obligación de declarar.

Ingresos bancarios e inversiones

Consulta intereses, dividendos, fondos, acciones o cualquier producto financiero.

Hoy en día casi todo aparece automáticamente en los datos fiscales, pero es buena práctica revisarlo para no olvidar nada.

Pequeñas cantidades acumuladas pueden marcar la diferencia.

Facturas y libros de ingresos si eres autónomo

Si trabajas por tu cuenta, reúne facturas emitidas, gastos deducibles, cuotas de autónomos y libros de ingresos y gastos.

Aunque ya sepas que debes declarar, tenerlo ordenado te ayudará a no pagar más impuestos de los necesarios.

Aquí una buena organización marca más diferencia que el propio límite de ingresos.

Datos familiares actualizados

Cambios como nacimiento de hijos, discapacidad, custodia o familia numerosa pueden afectar al resultado final.

Tener esta información correcta no solo influye en la obligación, sino también en posibles deducciones y devoluciones.

Con todo esto recopilado, podrás revisar tu situación con bastante seguridad o, si lo prefieres, facilitárselo a tu asesor para que lo analice por ti.

Preguntas frecuentes sobre la obligación de presentar la Declaración de la Renta

¿Cómo sé si estoy obligado a hacer la renta con dos pagadores?

Depende del total ingresado y de cuánto te haya pagado el segundo (o siguientes).
Si en conjunto superas aproximadamente los 15.000 € anuales y el segundo pagador te ha abonado más de 1.500 €, lo habitual es que sí estés obligado a declarar.

Aunque no llegues a esas cifras, conviene revisar el borrador porque las retenciones suelen ser más bajas y puede salir a pagar.

¿Si soy autónomo tengo que declarar siempre?

Sí.
Cualquier persona dada de alta como autónomo o con actividad económica debe presentar la declaración de la renta, independientemente de lo que haya facturado o incluso si ha tenido pérdidas.

No existe un mínimo exento para actividades por cuenta propia.

¿Los pensionistas deben presentar la renta?

Si solo cobran una pensión y no superan los límites generales, normalmente no están obligados.

El problema surge cuando hay dos pagadores (por ejemplo, pensión de jubilación + viudedad) o ingresos adicionales. En esos casos, sí puede existir obligación.

¿Qué pasa si no presento la renta estando obligado?

Hacienda puede imponer recargos, intereses o sanciones económicas.

Cuanto más tiempo pase, mayor suele ser el importe a pagar.
Si detectas el error tarde, lo mejor es regularizar la situación cuanto antes para reducir penalizaciones.

¿Puedo presentarla aunque no esté obligado?

Sí, y muchas veces es recomendable.

Si te han practicado retenciones, tienes derecho a deducciones o te sale a devolver, puedes presentarla de forma voluntaria y recuperar ese dinero.

No estar obligado no significa renunciar a posibles beneficios fiscales.

¿Tienes dudas con tu caso concreto? Lo revisamos contigo

Cada situación personal es diferente. Dos personas con ingresos parecidos pueden tener obligaciones fiscales distintas por detalles como un cambio de trabajo, una ayuda puntual o una deducción familiar.

Si no quieres equivocarte o simplemente prefieres tener la seguridad de que lo estás haciendo bien, en Perlado Asesores revisamos tu caso de forma personalizada y te confirmamos si estás obligado a presentar la declaración de la renta y cuál es la mejor opción para ti.


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